
El día de ayer se realizó un debate entre Funes y Pérez, presidentes de El Salvador y Guatemala, respectivamente. En el mismo se habló de la posibilidad de despenalizar la producción, consumo y tráfico de drogas en Centro América, como una estrategia para combatir el narcotráfico.
Debido a los altos índices delincuenciales que enfrenta la región, Funes reconoció el fracaso de las políticas actuales, por lo que no se opone al debate sobre las ventajas y desventajas de esta nueva propuesta en su país, a pesar de que la decisión final esté en manos del legislativo. Y es que al no haber un mercado de sustancias prohibidas, hipotéticamente debe disminuir la violencia del crimen organizado.
